Enfermedades genéticas que afectan a mujeres

Este marzo, con motivo del día internacional de la Mujer, queremos centrarnos un poco más en nosotras y explicar en más detalle las enfermedades genéticas asociadas principalmente a las mujeres. La mayoría de las enfermedades genéticas no hacen distinción de género, no obstante, hay algunas patologías, que por causas genéticas concretas o otros factores asociados, afectan más a mujeres. El primer factor es la composición de los cromosomas involucrados en la determinación del sexo. Las mujeres presentamos dos cromosomas X (XX) mientras que los hombres presentan solo uno (XY). Otros factores son las diferencias hormonales. Las mujeres presentan mayor cantidad de estrógenos mientras que los hombres tienen más cantidad de testosterona. Ambas hormonas tienen funciones a nivel fisiológico en vías del metabolismo distintas.

A nivel de composición cromosómica, encontramos diferentes enfermedades relacionadas que afectan de manera exclusiva a mujeres. Entre estas, empezaremos centrándonos en enfermedades producidas por la alteración de todo o gran parte el cromosoma X (ejemplo: síndrome de Turner) y, después seguiremos con enfermedades causadas por mutaciones puntuales en genes localizados en este cromosoma X (ejemplos de genes específicos o enfermedades con herencia dominante ligada al X).

Uno de los trastornos descritos que afecta solamente a mujeres, es el conocido como síndrome de Turner. Esta enfermedad se produce cuando falta un cromosoma X de forma total o parcial. Presenta una gran variedad de problemas médicos y de desarrollo, como baja estatura, problemas cardiacos o insuficiencia ovárica primaria, debido a que elimina una gran cantidad de genes esenciales en el cromosoma X.

Si buscamos en la literatura enfermedades relacionadas con genes puntuales que afecten solamente a mujeres, observaremos que el número es muy reducido. Dentro de este grupo, encontramos el gen PCDH19 asociado con la enfermedad epilepsia restringida a mujeres con discapacidad intelectual. En este trastorno, las mujeres con variantes patogénicas en el gen PCDH19, están afectadas de la enfermedad, mientras que los hombres con mutaciones en este mismo gen son asintomáticos. Hay diferentes teorías que explican este suceso, sin embargo, una de las más reconocidas es la existencia de interferencia celular. Este fenómeno es producido por la inactivación aleatoria del cromosoma X en mujeres (la presencia de 2 cromosomas X supone una sobrecarga génica en la célula, por lo que esta aleatoriamente inactiva un X). Esta inactivación implica que solo hay una copia funcional del cromosoma X en cada célula del organismo. Por lo tanto, las mujeres afectadas con una mutación en uno de los cromosomas X, tendrán unas células con cromosoma X normal y otras con el cromosoma X con una alteración en el gen PCDH19. Este mosaicismo celular provoca mala comunicación entre los dos tipos de células, lo que conlleva al desarrollo de la enfermedad. En los hombres, que solo presentan un cromosoma X, tienen todas las células del mismo tipo y, por lo tanto, no hay alteraciones entre las interacciones de las células, ni enfermedad.

Por último, existen otros genes puntuales que afectan sólo a mujeres, ya que la aparición de mutaciones en estos genes en hombres es letal. En casos como en los genes CDKL5 o MECP2, se sigue un patrón de herencia dominante ligado al cromosoma X, es decir, una mujer con una sola copia del cromosoma X alterada expresará la enfermedad, sin embargo, cuando una alteración en estos genes se da en el único cromosoma X de los hombres, los embriones afectados no pueden completar su desarrollo durante el embarazo.

Gracias a la investigación y los estudios genéticos en el cromosoma X se ha detectado este conjunto de enfermedades descritas en las mujeres, lo que nos permite avanzar, estudiándolas y conociéndolas en más detalle, y así conseguir una detección precoz y poder dar una mejor atención a las pacientes afectadas.